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Collioure, frente al Mediterráneo |
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El
campo
Frente al Mediterráneo los Pirineos se interrumpen
bruscamente. Aquí la costa está particularmente recortada y el fondo de la región
adopta un relieve accidentado. El viñedo cubre 410 ha, repartidas entre los municipios de
Collioure, Banyuls, Port-Vendres y Cerbère. Escalonadas en un amplio anfiteatro, frente
al mar, las laderas pueden alcanzar una pendiente del 40%.
El suelo, en superficie, está constituido por lo esencial de la arcilla arenosa, no
sobrepasa los 20 a 30 cm de espesor, y después viene la roca de mar. Para sobrevivir, los
pies deben alcanzar zonas profundas para resistir la sequedad, a menudo terrible. |
Viñedo de
Collioure:
poca tierra,
mucha roca... |
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Las cepas
La Garnacha negra, asociada a la Syrah y al Mourvèdre debe representar más del 60% del
encepe.
Se completa con el Carignan negro y el Cinsault en los vinos tintos y con la Garnacha gris
en los vinos rosados |
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Un poco de
historia...
Desde hace siglos, las generaciones de viñateros han trabajado cerca de 6.000 km de
muretes en piedra seca, destinados a retener las pequeñas terrazas donde crece la viña. |
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Las terrazas se inclinan sobre el pueblo |
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El consejo del bodeguero...
Los Collioure tintos pueden beberse jóvenes: colorados, estructurados y tánicos.
Tras 3 a 5 años de estar embotellados, se engalanan de aromas muy diferentes: cuero,
maleza, especias...
Para degustar con productos de charcutería, las carnes blancas y rojas, las carnes de
caza y menudillos, así como con queso de vaca. Los Collioure rosados, servidos frescos,
acompañan las sopas de pescado, las ensaladas mixtas, el marisco, los crustáceos y los
pescados en salsas condimentadas.
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