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Ariège El Mas d'Azil es una gigantesca galería, atravesada en todo su recorrido
(150m) por el curso tumultuoso del Arize. Río arriba, su portal de entrada mide más de
50 m de alto y 48 m de ancho. En el siglo pasado, la construcción de una carretera en
este tunel natural puso de manifiesto el mayor hábitat magdaleniano jamás descurbierto.
La importancia y la originalidad de estos vestigios son tales que un periodo del
Mesolítico recibió el nombre de "Aziliense" (9 000 años).
Las galerías interiores de la cueva eran frecuentados al principio por animales y son
ricas en osamentas de mamuts, osos y rinocerontes. |
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A partir del 15º milenario antes de nuestra era, las primeras tribus magdalenianas
pueblan los lugares, pero prefieren la ribera derecha, más oscura. Más tarde, los
Magdalenianos superiores y los Azilienses se establecieron en la ribera izquierda, más
soleada.
Gracias a esta intensa ocupación, la riqueza de los descubrimientos es infinita: puntas
de flechas, cabezas de arpón en madera de reno, azagayas, y cantidad de pequeños cantos
rodados de río, canto rodado pintado con motivos geométricos, características del
Aziliense...
Entre los tesoros de la cueva: el muy célebre propulsor llamado del Cervatillo de los
pájaros. Este bastón, destinado a acentuar la velocidad y la potencia de los tiros de
las azagayas, está esculpido en la extremidad de un cervatillo de reno mirando a dos
pájaros colocados en su grupa. También existe un cráneo de muchacha, prueba de
prácticas mortuarias: privada de dientes, sus dos órbitas están llenas de plaquitas
trabajadas en vértebra de reno. |
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