La villa de
Arreau ocupa una posición estratégica, en la confluencia de los ríos, llamados aquí
"nestes", de Aure y de Louron. Situada a igual distancia entre Atlántico y
Mediterráneo, Arreau era antes probablemente una etapa de la vía entre Iberia y
Aquitania. En la edad media representaba un centro activo y poderoso, que dominaba cuatro
valles. La riqueza producida por las industrias textiles en el siglo XVI se puede admirar
todavía en numerosas obras de arte: castillo de Nestes, casas con saledizos, iglesias
polícromas...
El castillo de Nestes
Valle de Aure
El puerto de Aspin dominando el valle de Aure
El valle de Aure se compone de una extensa cuenca, donde vive la mayoría de los
habitantes de la comarca. Esta llanura se prolonga por un estrecho pasillo de una quincena
de kilómetros. Tras haber conocido la prosperidad gracias al sector textil y a las minas
de galena, el valle apostó por el turismo. A dos pasos del parque nacional de los
Pirineos, las estaciones de esquí de Piau-Engaly y de Saint-Lary constituyen hermosos
aciertos. Caso excepcional en los Pirineos: ¡el valle comienza a repoblarse!
Desde
siempre, el valle de Aure ha estado unido al valle español de Bielsa: las dos comunidades
siempre han tenido relaciones fraternas. Desde la apertura de un túnel en 1976, ya casi
ha desaparecido la frontera.
Valle de Louron
Louron es un
pequeño valle preservado, que casi vivió en autarquía hasta 1850, al margen de las
corrientes comerciales. La tradición quería que los rebaños de todos los pueblos fueran
vigilados en común por uno o dos pastores. En el siglo XIX, se puso fin al enclave del
valle mediante la apertura de la carretera termal de Napoleón III. No obstante, en 100
años perdió dos tercios de su población. El valle de Louron apuesta actualmente por la
carta del turismo para luchar contra el éxodo rural: las estaciones de esquí de
Val-Louron, base de ocio de Génos-Loudenvielle y destacar el conjunto impresionante de
iglesias policromas sin ningún equivalente en Francia.